Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A pocas horas de la capital, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://asiyazsft618996.bloggazzo.com/39096926/fincas-de-cundinamarca-exclusividad-bajo-el-sol-de-la-sabana